La tarde de ayer se presenta con una noticia triste: el fallecimiento de José Saramago.
Mañana serán muchos (se prepara un “funeral de Estado” en Portugal) los que lo recordarán y elogiarán. Seguramente, participarán también algunos de los que hasta hace poco lo criticaban y tildaban de “radical”. O incluso habrá “celebridades” que lamenten el fallecimiento de la gran artista “Sara Mago”
.
Hay quienes lo conocerán por su labor literaria, por el Nobel o, quizás, por alguna de sus poesias. Para otros muchos (entre los que me encuentro) ha sido también un agitador de conciencias, un indignado activo, un brigadista de la palabra al que le tenemos mucho que agradecer, como, por ejemplo:
- Que haya prestado su voz a muchos pueblos y colectivos oprimidos: Chiapas, Palestina, Haiti, mujeres, sin-papeles, ….
- Que nos haya explicado muchas cosas de forma sencilla, como un cuento (o como dijeron los del Nobel: por su capacidad para «volver comprensible una realidad huidiza, con parábolas sostenidas por la imaginación, la compasión y la ironía»). Y así nos cuenta: qué tipos de crisis tenemos, para qué sirven las manifestaciones, qué hay entre la vida y la muerte, ….
- Que nos haya ayudado a recordar, a recuperar la Memoria: de la República (cantada por Paco Ibañez), de Santa Maria de Iquique (Chile), del Holocausto, de Argentina y el 11-M, del racismo, …
- Sus homenajes entrañables a otros brigadistas de la poesia como Antonio Machado, Mario Benedetti, Angel González o Mahmud Darwish o del periodismo como Javier Ortiz.
- Sus denuncias de canallas y miserables como Berlusconi, el Gobierno de Israel, los comerciantes de armas, el G20 , Davos y los neocon, ….
- Y sus llamadas a la dignidad: de la Izquierda o del ateismo
Quisiera terminar esta entrada expresando mis condolencias a su viuda Pilar y recordando lo que D. José Saramago, con su fina ironía, nos decía sobre su Fundación en marzo de 2009:
“La Fundación es un espejo en que nos contemplamos los dos, pero la mano que lo sostiene, la mano firme que lo sostiene, es la de Pilar. En ella confío como en ninguna otra persona sería capaz. Casi me apetece decir: este es mi testamento. Pero no nos asustemos, no voy a morir, la Presidenta no me lo permitiría. Ya le debí la vida una vez, ahora es la vida de la Fundación la que ella deberá proteger y defender. Contra todo y contra todos. Sin piedad, si llegara a ser necesario.”
Muito obrigado compañero José Saramago
“Yo no escribo por amor, sino por desasosiego; escribo porque no me gusta el mundo donde estoy viviendo”
Más información en:
- El blog de José Saramago.
- Web de la Fundación que lleva su nombre.
- Entrada sobre Saramago en la Wikipedia.
- Especial sobre Saramago en el diario Público.
- Blog con una recopilación de entrevistas, declaraciones y pequeños fragmentos de sus libros











